Sánchez afronta su primera crisis con la dimisión del titular de Cultura

España
Lectura

El presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, se ha visto obligado a afrontar su primera crisis de gobierno al sexto día de formar su equipo. El ministro de Cultura y Deporte, Màxim

Huerta, presentó este miércoles su dimisión al descubrirse que fue condenado por un fraude fiscal de 256.000 euros, por lo que tuvo que pagar una multa de 365.000 euros. No fue suficiente para Sánchez que estuviera en paz con Hacienda, a pesar de que el dimisionario situó el afloramiento de su fraude en un ataque “de la jauría” al proyecto de Sánchez. Su sustituto en la cartera será José Guirao Cabrera, exdirector del Museo Reina Sofía.

En algo menos de 11 horas, la primera crisis del Gobierno de Pedro Sánchez se resolvió. Esta rapidez lleva la marca personal del presidente ante hechos que hayan violentado parámetros éticos. El pasado no se borra para el jefe del Ejecutivo aunque las cuentas se hayan saldado, como este miércoles quedó patente con la dimisión de su ministro de Cultura y Deporte. “Me voy para que la jauría no rompa el proyecto de Pedro Sánchez”, anunció Huerta a las siete en punto de la tarde, tras declararse “inocente”, tanto cuando tuvo que pagar a Hacienda —tras una sentencia por fraude fiscal—, como este miércoles, cuando abandonó su cargo después de haber permanecido tan solo seis días en él. Ni el presidente del Gobierno ni ningún portavoz oficial hicieron declaración alguna al respecto. El recorrido lo hizo solo el dimisionario, aunque Sánchez siguió de cerca la evolución de la información. El presidente no autorizó a que nadie en su nombre dijera que con las explicaciones dadas por Huerta antes de su dimisión se zanjaba el tema, aunque aparecieron algunas informaciones en ese sentido.

Desde las ocho de la mañana, cuando se conoció la información desvelada por El Confidencial de los problemas de Huerta con Hacienda, hasta que el escritor y periodista dimitió a las siete de la tarde, “el ruido” como señaló Huerta, creció sin parar por las declaraciones del PP y de Unidos Podemos. Ambas formaciones pidieron su dimisión de inmediato y recordaron, además, declaraciones de Sánchez incompatibles con el mantenimiento en el puesto del titular de Cultura. “Un político que crea una sociedad para pagar la mitad de los impuestos estaría al día siguiente de conocerse fuera de mi ejecutiva”, afirmó Sánchez en 2015 refiriendose al fundador de Podemos, Juan Carlos Monedero.

Defensa del proyecto

Pero el dimisionario puso fin a sus seis días como ministro con un alegato, necesario, en defensa de Sánchez. Según Huerta, se había intentado perjudicar a su Gobierno. “Tratan de minar el proyecto de Pedro Sánchez”, acusó este miércoles sin identificar a quiénes se refería. Su dimisión la justificó como una decisión personal.

El ya exministro no había dado muestras durante las primeras horas de la mañana de haber pensado en tirar la toalla. Primero lo dijo en Onda Cero y, después, en la cadena SER. Afirmó que nada tenía que reprocharse. Muy temprano había conversado con el presidente del Gobierno y con sus colaboradores. “Les he dicho que estén tranquilos”, aseguró. Sostuvo que, como “cientos de creadores”, regularizó su situación “tras un cambio de criterio de Hacienda” que consideraba irregular la creación de sociedades para tributar en lugar de pagar como persona física. “Este asunto no es como ministro, fue como Màxim Huerta, y ante un cambio de criterio de Hacienda lo regularicé todo, pagué todo lo que correspondía y asunto cerrado”, respondió a las reiteradas preguntas sobre si iba a dimitir. Ya por la tarde, mostró un tono sombrío y el rostro serio. Con emoción proclamó que lo más importante de su vida era la cultura y por ella se iba.

El sustituto de Huerta tomará posesión hoy mismo. José Guirao Cabrera, almeriense (Pulpí, 1959), con larga trayectoria en el mundo del arte y la gestión cultural, será el nuevo ministro de Cultura y Deporte. Fue director del Museo Reina Sofía y ha dirigido fundaciones culturales. Su perfil es muy diferente del de su antecesor que, en su despedida, mencionó tres veces a “la jauría” para la que la inocencia “no vale de nada”.

Detractores en el PSOE

Màxim Huerta tenía ya detractores en el PSOE desde su nombramiento, pero, tras conocerse sus problemas con Hacienda, se consideró que debía dimitir. “Lo hacían muchos en su mundo, pero está mal hecho y ninguno es ministro”, señalaron dirigentes socialistas.

BLOG COMMENTS POWERED BY DISQUS