Los ETFs más baratos y grandes ante la mayor reforma fiscal del ahorro

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La entrada en vigor de Mifid II y el traspaso sin peaje fiscal eliminarán buena parte de los obstáculos que hasta ahora impedían despegar a los ETFs en España (y en Europa). Por Cristina García

 

 

La visibilidad sobre el futuro de los ETFs aumenta a medida que las nubes sobre ellos se despejan. La llegada de Mifid II el año que viene (la regulación europea que busca, a grandes rasgos, aumentar la transparencia en la comercialización de determinados productos de inversión) será, a ojos de los expertos, el impulso definitivo que necesitan los fondos cotizados para que se comercialicen de forma activa en Europa, en general, y en España, en particular. Pese a que hoy salen perdiendo en la comparativa con sus eternos rivales, los fondos de inversión, ya sea por el menor interés que hasta ahora han tenido los distribuidores por ponerlos en sus escaparates o por su fiscalidad menos ventajosa (al menos en España), cada vez son más los inversores que se decantan por el uso de ETFs -más transparentes y baratos, aunque sin gestión-. La prueba es que en los nueve primeros meses del año ha entrado más dinero en ellos que en todo 2016, según Morningstar, hasta el punto de que su patrimonio supera ya los 630.400 millones de euros en Europa.

 

La porción que mueve España de esa tarta aún es muy pequeña porque, a diferencia de lo que sucede en otros países europeos, los traspasos entre ETFs tributan en Hacienda en vez de ser fiscalmente neutros, como los fondos. Pero esta situación se revertirá, salvo sorpresas de última hora, en la primavera del año que viene, que es cuando está previsto que los brókeres tengan ya adaptadas sus plataformas para igualar el tratamiento fiscal de los fondos cotizados con el de los fondos, que es el último paso que falta para lograr que así sea después de que Tributos diese el visto bueno a la consulta lanzada por una gestora extranjera a principios de año solicitándolo para los comunitarios -y no a los españoles-.

 

La mayor reforma del ahorro en España llegará en un momento dulce para los ETFs a nivel europeo, propiciado por la entrada en vigor de la nueva regulación. "Para la mayoría de bancos y administradores de activos Mifid II es un dolor de cabeza, pero no para los ETFs. Para los fondos cotizados será el árbitro regulador que inclinará las reglas de juego a su favor", señalan desde ETF Securities. El hecho de que la norma prohíba a los asesores aceptar incentivos para favorecer a un fondo sobre otro (las famosas retrocesiones) "debería beneficiar", añaden, "a los negocios libres de comisiones", como son los ETFs. Al no requerir la presencia de un gestor que tome decisiones, sus costes son más bajos. Según Morningstar, la comisión media de gestión de un ETF se sitúa en el 0,4 por ciento frente al 1 por ciento que cobran, de media, los fondos de inversión (incluyendo desde monetarios a los de renta variable).

 

Hasta 2 billones en cinco años

 

La idea de que Mifid II será el impulso definitivo la comparte Stephen Cohen, director general de BlackRock, que durante una entrevista a Bloomberg Televisión aseguró que los activos en ETFs cotizados en Europa crecerían una vez que entrase en vigor el próximo año. Según cálculos de Bloomberg Intelligence, los activos en estos productos podrían duplicarse hasta los 2 billones en los próximos cinco años -Morningstar habla, también, del billón de euros en 2020-. Cohen indicó que, aunque hay cambios más amplios detrás que favorecen su auge, "la regulación es uno de los catalizadores que deberían acelerarlos en los próximos años".

 

En esa misma línea, desde UBS también estiman que "los cambios en Mifid mejorarán la liquidez de los ETFs en Europa". Y eso, en su opinión, "podría mejorar la presencia de BlackRock, dado su dominio en el mercado europeo de ETFs".

 

A diferencia de lo que sucede en Estados Unidos, donde la industria no está excesivamente concentrada, en Europa el juego se reparte entre unos pocos. Solo BlackRock, a través de iShares, controla un 46,5 por ciento de la cuota según datos de Morningstar, con 237.000 millones de euros bajo gestión. Para que se haga una idea de su posicionamiento en el Viejo Continente, los activos bajo gestión del segundo proveedor de ETFs, que es Xtrackers, alcanzan los 56.000 millones -180.000 millones menos-.

 

"El inversor particular europeo aún no ha adoptado plenamente el ETF, pero los canales de distribución se están abriendo lentamente", señala el equipo de análisis de Morningstar liderado por Hortense Bioy, director de análisis de fondos de gestión pasiva. Como dato, el 99,8 por ciento de los inversores que usan estos productos son institucionales, según los datos de esta firma, frente al 0,12 por ciento de minoristas. "La regulación entrante como Mifid II debería ayudar. Mientras tanto, la creciente popularidad de los robo advisors está empujando el uso de ETFs entre unos inversores concienciados por los costes", añade. La razón de esto último es que estos construyen sus carteras con vehículos indexados de bajo coste.

 

"En el debate actual de inversión activa versus pasiva, somos optimistas para ambos. Si bien anticipamos un ritmo de crecimiento más rápido para la pasiva", señala Olwyn Alexander, de PwC. "Es importante recordar que, en un mercado al alza, los rendimientos de la gestión pasiva son muy atractivos a un bajo coste, pero las inevitables correcciones del mercado traerán una apreciación continua del valor de las inversiones activas", añade. Según los cálculos de esta firma realizados el año pasado, los ETFs superarán los 7 billones de dólares en 2021 y Europa representarán aproximadamente el 23 por ciento de esa cifra (unos 1,6 billones de dólares).

 

Precisamente, aprovechando ese filón aún por explotar, gestoras como Fidelity o JP Morgan ya han empezado este mismo año a mover ficha en el mercado europeo de ETFs. La primera lanzó en abril dos de estos productos, que prometen ser solo los primeros del desarrollo que Fidelity quiere realizar de su pata de gestión pasiva, al mando de la cual se encuentra Nick King, ex de BlackRock y que fue contratado por la gestora en 2015 para poner en marcha esta nueva línea de negocio. JP Morgan, por su parte, anunció a principios de octubre su intención de desembarcar en el mercado europeo de ETFs y anunció que listará dos productos en la bolsa de Londres. Invesco también ha mejorado su posicionamiento en los últimos meses con la compra de Source a principios de año (un proveedor de ETFs con sede en Londres) primero y con la de Guggenheim (uno estadounidense) después.

 

Diferencias con Estados Unidos

 

Tales movimientos van en la línea de conseguir una industria de ETFs menos concentrada en Europa. Solo para que se haga una idea, entre diez gestoras controlan el 90,8 por ciento de la cuota de mercado de estos productos según los datos ofrecidos por Morningstar. Mientras que las 44 restantes se reparten únicamente el otro 9 por ciento. Esa es una de las grandes diferencias con el mercado americano, donde "la gran mayoría de ETFs", además, "los compran inversores minoristas", recuerdan en un informe desde Goldman Sachs. Desde este banco de inversión prevén que el dinero que fluirá el año que viene hasta estos productos en Estados Unidos marque un nuevo récord, de 400.000 millones de dólares, muy por encima de los 73.800 millones que han entrado en Europa hasta septiembre, según Morningstar. "Si consideramos el tamaño del mercado ETFs de Estados Unidos, que se sitúa en 3 billones de dólares, los números de Europa comienzan a palidecer", apuntan desde ETF Securities. "Las estimaciones sugieren que el continente europeo está unos 7 años por detrás de los Estados Unidos. Es probable que para acelerar el creci- miento en Europa se requiera un nuevo y renovado impulso. Llama la atención que este ímpetu pueda llegar pronto en forma de un régimen regulador, concretamente, Mifid II", añaden.

 

La diferencia de qué significan los ETFs en Estados Unidos respecto a Europa es tal que, según Goldman Sachs, "el 14 por ciento de la capitalización del S&P500 se encuentra ya en ETFs", mientras que si se abre al abanico a toda la bolsa americana el porcentaje se sitúa en el 9 por ciento. Y sus tamaños también difieren. Según datos de Lipper, solo 133 de los 2.271 instrumentos listados en el Viejo Continente tiene activos superiores a los 1.000 millones de euros, es decir, tan solo el 5,8 por ciento.

 

Los más grandes y baratos

 

Uno de los aspectos en los que se debe fijar el inversor a la hora de elegir un ETF es precisamente en el volumen de activos que reúnen. Es por ello que en elEconomista hemos seleccionado aquellos más baratos entre los que tienen más de 1.000 millones de euros para invertir en distintos mercados -ver gráfico- para quienes quieran acercase a esta industria, con independencia de la rentabilidad que consigan este año. Así, por ejemplo, se puede replicar al índice más representativo de Europa, el EuroStoxx 50, a cambio de una comisión de gestión de solo el 0,01 por ciento, que es lo que permite hacer el que se llama DBXT Euro Stoxx 50, con más de 5.900 millones de euros bajo gestión. El resto de ETFs más baratos para este mercado, entre los grandes, aplican comisiones de entre el 0,05 por ciento y el 0,1 por ciento, según datos de Morningstar.

 

Mientras el ETF de bolsa europea más grande acumula más de 20.700 millones de euros (es el Vanguard FTSE Europe), cuando se buscan productos para invertir en bolsa americana el tamaño puede superar los 545.000 millones. Es el caso de Vanguard Total Stock Market, con una comisión de gestión de 0,04 por ciento.

 

fuente eleconomista

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